27/9/20

Blog XLI


Celia me dice que cambiar el blog de oscuro a blanco es por otra cosa, que es un cambio muy radical para que sólo haya sido un consejo de una amiga, que igual estoy cerrando una etapa o algo, además ahora con el cambio de habitación, el nuevo curro,...

Hay gente que aceptaría cualquier argumento por seguir honrando esa humildad que les saca de la cabeza que hacen felices y mejores a todos a su alrededor. Por esa gente sigo creyendo en el amor.

Madrid, septiembre de 2020.
P.


23/9/20

Blog XL

 
Esta mañana vi de rebote una movida de un chavalillo (porque tampoco merece la pena hacer sangre ni dar bombo) que, sumándose a la ola de crítica y asedio a cierto premio literario (que este tema no me mantiene indiferente, es vergonzoso, pero también es otra historia), ha aprovechado para tirar toda la artillería que tenía a mano (que tampoco ha sido la Blitzkrieg alemana, pero me ha pillado con el día tonto) contra los poetas contemporáneos (usaba otra expresión porque imagino que él es un poeta contemporáneo bajo su propio juicio) en una especie de mofa tipo taller literario ficticio que te enseñaba cómo ser un poeta contemporáneo, o lo que él veía como tal (lo de que cualquiera puede hacer un taller creativo... Eh, i feel u, bro, nada que objetar). Toda broma está bien, y más aún cuando sabes que un poco revoloteas sin remedio alrededor de lo mismo (aunque joda admitirlo), toda la crítica es necesaria, incluso cuando te cuesta aplicártela, pero el argumento del amiguismo en el mundo poético en este sentido es lo único en lo que voy a estar, automáticamente, en el bando opuesto. Sea cual sea. Llevo unos diez años recorriendo escenarios, librerías y salas y he pisado posiblemente casi todos los ambientes existentes (aunque no me haya quedado en ninguno demasiado) y, amigas y amigos, cuanto más reducido es el grupo y más fuera del sistema creen que están, mayor es el amiguismo, el absurdo, el aplauso por aplauso y la endogamia artística.

Dicho esto, todos son necesarios, pero sacar la cabeza del culo antes de perder tiempo que podríamos emplear en leer al enemigo a veces tampoco viene mal y permite entender muchas cosas que se nos suelen escapar.
Bueno, a todo esto, que no iban a por mí (para variar), esto no es personal, pero me ha apetecido ejercer el derecho a la pataleta.

Madrid, septiembre de 2020.
P.


13/9/20

Ahí arriba


A Damay Rial, que con sólo veintiún años.

"Por la vida
mi amor
por la vida."
ANA PÉREZ CAÑAMARES

La muerte es como una jarra de agua
    helada
apoyada en el quicio de una puerta por abrir.

Cuando alguien
   a tu alrededor
cercano o no
  querido o no tanto
admirado o indiferente
fallece, es asesinado
   o sufre un accidente nefasto
valoras de una forma inútil y efímera
tu vida.
El ser humano es capaz de contemplar
 tener en cuenta
su propia muerte
  (en frío).
Es capaz de admitir he tenido mi tiempo
se acabó
ha sido suficiente.
El ser humano es capaz de agarrarse
   como si de un clavo al rojo vivo se tratase
a que una persona, mayor que él
deje este mundo
(porque era su hora).

Pero, cuando una persona
deja la vida con veintiún años
sólo veintiún años
 con tantísimo que dar
tantísimo que ofrecer
sólo queda aceptar que nadie
                 está al mando

  no one
is calling the shots

 o tiene un plan

    ahí arriba.